Es posible operar simbólicamente

MEDIANTE EL CRECIMIENTO EN PENSAMIENTO Y EXPERIENCIA …

El pensamiento simbólico es la habilidad que nos permite crear y manejar imágenes mentales, son representaciones simbólicas de la realidad que van más allá del contacto directo con el entorno.

Representamos mentalmente la realidad mediante imágenes y objetos sustitutos, y entonces cuando el deseo y la imaginación se unen los resultados son maravillosos.

Tenemos un potencial constante para aprender y crecer, de nosotros depende utilizarlo con conciencia, sabiendo que el concepto simbólico nos transmite simpleza y tranquilidad durante el proceso para comprender la transición de una dimensión a otra.

En conclusión una variable simbólica es un objeto que representa una incógnita y por tanto puede tomar cualquier valor. Por ello, una operación que involucre una o más variables simbólicas devuelve indefectiblemente una expresión simbólica.

Finalmente, y traduciendo lo anterior, tenemos que nuestras acciones y nuestras heridas son evaluadas y contadas con un solo propósito, que es acercarnos hacia el destino para el cual hemos nacido.

Todo en la naturaleza es relevante porque todo tiene un propósito. Si tomamos responsabilidad por aquello que aceptamos sin ignorar lo que no queremos ver, estaremos aceptando la responsabilidad por nuestra vida y entonces nada puede detener nuestro crecimiento.

Esta aceptación honesta, íntegra, nos conduce de manera instantánea a una perspectiva más amplia, porque estamos permitiendo que ingrese más realidad a nuestra percepción.

Saber que somos responsables por nuestras acciones mueve nuestra alma a accionar con mayor profundidad y esto nos transforma. 

Por ello lo primero a considerar para realizar esto, es mover nuestras vidas en dirección al anhelo de nuestra alma. En consecuencia nuestra autoestima se eleva. 

Porque cuanto más autoestima tenemos más claramente vemos nuestra vida y el impacto de nuestras decisiones, y la habilidad de mantener autocontrol nos ayuda a tomar mejores elecciones. Por ello, somos responsables por nuestra satisfacción con la vida.

Conquistemos los retos que la vida nos presenta sin poner atención al qué dirán, esto es encontrar el equilibro en la vida. Es ser feliz con lo que hacemos y con lo que tenemos, es vivir en un agradecimiento constante por ser nosotros mismos, porque es el esfuerzo lo que hace que el logro sea nuestro.